
Un mercado que recupera volumen, liquidez y confianza
El mercado inmobiliario español ha alcanzado en el primer semestre de 2026 uno de los niveles de actividad inversora más elevados de su historia. El volumen transaccionado superó los 12.000 millones de euros, consolidando la recuperación iniciada en 2025 y situando nuevamente a España entre los mercados europeos con mayor dinamismo.
El crecimiento no responde únicamente a un mayor número de operaciones. Durante estos primeros seis meses se han cerrado transacciones de gran volumen en prácticamente todos los segmentos inmobiliarios, al tiempo que se ha reforzado el interés del capital nacional e internacional por el mercado español. CBRE califica el periodo como el mejor primer semestre de su serie histórica.
Más de 12.000 millones de euros invertidos
La inversión inmobiliaria alcanzó los 12.487 millones de euros en el primer semestre, un 52,5% más que un año antes y un 72% por encima de la media de los últimos cinco años.
España destaca frente al mercado europeo
Mientras la inversión inmobiliaria europea registró un retroceso medio del 23%, España mantuvo una evolución claramente positiva, reforzando su posición entre los mercados más dinámicos de la región.
La actividad registrada durante el semestre confirma un mercado con mayor liquidez, diversidad de capital y recuperación de distintas clases de activos. El crecimiento se ha apoyado tanto en grandes operaciones como en un renovado interés por segmentos tradicionales y nuevas fórmulas de inversión.
La primera mitad de 2026 deja tres tendencias especialmente relevantes:
Living lidera un mercado cada vez más diversificado
El segmento Living se ha convertido en el principal destino del capital inmobiliario en España. Durante los seis primeros meses de 2026 alcanzó aproximadamente 4.600 millones de euros de inversión, alrededor del 37%-38% del volumen total del mercado.
Su protagonismo convive, sin embargo, con una recuperación significativa de otros segmentos. Los hoteles superaron los 2.000 millones de euros, mientras que oficinas y retail se situaron alrededor de los 1.600 millones cada uno, reflejando una mayor diversificación de las estrategias inversoras.
Un escenario de oportunidades que exige análisis
El fuerte volumen de inversión no significa que todos los activos encuentren capital en las mismas condiciones. Los inversores mantienen una elevada exigencia a la hora de analizar localización, rentabilidad, estado técnico, estructura financiera, perspectivas de demanda y capacidad de creación de valor.
El mercado español afronta así la segunda mitad de 2026 desde una posición de fortaleza, respaldado por una elevada liquidez y por el interés de distintos perfiles de inversores. Para propietarios, gestores e inversores, este contexto abre nuevas oportunidades, pero también hace especialmente importante disponer de información rigurosa, una valoración adecuada y una estrategia definida para cada operación.
CBRE señala que el mercado entra en la segunda mitad del año apoyado por un alto interés inversor y una creciente diversificación sectorial.




